Recorre el flujo completo sin salir de la pantalla: rellenas una plantilla, le pasas los datos a la IA, le pides el informe integrado y lo auditas antes de darlo por bueno. El ejemplo usa datos ficticios de una empresa de distribución.
1Rellena la plantilla
Pon tus datos en las celdas amarillas
2Pasa los datos a la IA
Pega las tablas ya calculadas
3Genera el informe
Con la estructura integrada
4Audita el resultado
Antes de enviarlo
5¿Qué pasa si…?
Mueve las palancas y mira el resultado
Paso 1 · Rellena la plantilla
Elige una plantilla. Las celdas de entrada van en amarillo; los totales, márgenes y ratios se calculan solos.
Fíjate: tú solo escribes las celdas amarillas. Todo lo azul es una fórmula. Ese es el trabajo de la plantilla: hacer las cuentas por ti sin que te equivoques al montarlas.
Paso 2 · Pasa los datos a la IA
No hace falta subir el archivo: pegas en el chat las tablas ya calculadas y le das la estructura del informe. Le pides que use solo tus datos.
Tú → IA
La clave está en la última línea del prompt: «lo que no esté en las tablas, márcalo como no disponible». Es lo que impide que la IA rellene los huecos con cifras inventadas.
Paso 3 · Genera el informe integrado
La IA redacta la página cruzando rentabilidad, solidez y costes. Pasa el ratón por cada dato para ver de qué celda de tus plantillas sale.
Paso 4 · Audita el informe antes de enviarlo
Marca cada comprobación solo cuando la hayas verificado. Un informe que no pasa la lista no se envía.
Paso 5 · ¿Qué pasa si…?
Mueve las palancas y mira, al instante, qué le pasa al resultado. Los costes fijos no cambian; el precio va directo al resultado y el volumen arrastra también el coste variable.